Reflexión 1° Adviento

Reflexión 1° Adviento

Salmo 24,7 dice: “¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria!”

¿A quiénes abrimos con ganas nuestras puertas? ¿A quiénes nos gusta recibir en nuestras casas?

¿Amigos? ¿Familiares? ¿Personas que nos tratan bien? ¿Personas que nos ayudan? Personas confiables?…

Adviento significa llegada. Es Dios quien llega hacia nosotros y toca nuestras puertas.

Podemos abrirle la puerta y permitir que entra o mantener la puerta cerrada y dejarle afuera.

Los evangelistas nos cuentan que Jesús sana a los que estaban enfermos. Escucha y apoya a los que son discriminados (extranjeros, niños, pecadores). Llora con los que están tristes. Comparte con los que tienen poco. Da a comer a los que tienen hambre. Busca y orienta a los perdidos. El abre “su casa”, su corazón muchas veces.

Así te pide que le abras tu puerta para recibir el amor que él ha dado a tantos otros.

¿Te atreves a abrirle tu puerta en este tiempo de Adviento?

Les desea un lindo tiempo de Adviento y desea la bendición de Dios
Pastora Hanna Schramm